¿Qué queda del hombre sin ropa ni título que lo defina? ¿Quién es cuando solo se permite estar?
Desnudarse requiere despojarse de capas que pueden guardar traumas o inseguridades. Dejar en el suelo el qué dirán, lo que nos define hacia afuera. Esa masculinidad que hemos aprendido y que hay que mostrar todos los días.
Culturalmente vinculamos la naturaleza con lo femenino. La llamamos madre. Hemos representado a la mujer en ella, posando, desnuda, solo estando o siendo parte de ella. El hombre, en cambio, es quien aparece interviniendo la naturaleza, prendiendo fuego, construyendo, dominándola. Esta serie propone la posibilidad de un hombre que se aquieta, que contempla y que, en consecuencia, logra mirar hacia adentro.
No fue fácil. Encontrar hombres en el sur de Chile dispuestos a sacarse las capas fue un desafío real. Existe un prejuicio de que desnudarse es cosa de mujeres, como si el cuerpo y su relación con la naturaleza tuviera que ver con el género, como si estar dispuesto a dejar de lado los artificios y abrirse al autoconocimiento fuera una forma de debilidad.
La naturaleza lo permite. Nos obliga, de alguna manera, a mirarnos, y desde ahí, a descubrir una forma distinta de mostrarnos hacia afuera.
Serie expuesta en MUT (Stgo de Chole) en Enero 2026 y Centro Cultural Bosque Nativo (Puerto Varas) en Agosto 2026.